a. Conocen menos tías que tíos. Podría parecer que no tiene sentido porque hablamos de proporción y no de números absolutos, pero la realidad es que el conocer muchas menos mujeres supone que se sacan conclusiones de una muestra mucho menor y por tanto más sesgada. Es recurrente que me vengan con que "conozco muchos más tíos graciosos que tías graciosas": eso es una percepción en términos absolutos, no relativos, y es inevitable hasta cierto punto hacerla así. Para calcular un porcentaje real hay que sentarse a contar.
b. Conocen a las tías tal y como se comportan con los tíos, que no es igual, o puede no ser igual, a cómo se comportan con otras tías. Y por cierto, esto es exactamente igual al revés.
c. Conocen tías en ambientes mucho menos diversos. Puedes evitar el punto B si conoces mujeres en ambientes cotidianos en los que la diferencia de sexos no sea percibida como un obstáculo ni como una oportunidad. Pero veamos: un trabajo en el que predominan hombres, un grupo de amigos del colegio en el que las mujeres brillaban por su ausencia, aficiones que tienden a seducir más a usuarios masculinos. ¿Qué posibilidades de establecer relaciones de igual a igual entre sexos se dan en esos contextos?
Y el más obvio y relevante de todos:
d. El algoritmo que usan para seleccionar las tías con las que se relacionan no tiene nada que ver con el que usan para seleccionar tíos.
ALGORITMO PARA MUJERES:
Está buena>tiene tetas/buen culo (según subgrupos)>no está mal del todo>me la follaba>me la follaba con dos copas>me la follaba con cinco copas>es simpática/interesante/graciosa.
ALGORITMO PARA HOMBRES
Creo que es lo suficientemente feo como para no ser competencia tratando de follarme a cualquiera de las de arriba>Es simpático/interesante/gracioso.
Quiero valoraciones.

